Time  7 hours 21 minutes

Coordinates 6518

Uploaded November 3, 2012

Recorded October 2012

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near Collado Villalba, Madrid (España)

Salida de Villalba a las 9:00 de la mañana por la Cañada Real Segoviana dirección al Embalse de Valmayor entre bonitos encinares. Al empezar a rodearlo por el norte nos encontramos con el embalse de Los Arroyos, que recoge las aguas del arroyo Ladrón, afluente del río Aulencia. La presa que lo contiene fue construida en 1966. Como el nivel de sus aguas se mantiene constante a lo largo del año crece una densa vegetación en sus orillas que atrae variada fauna que encuentra refugio en ella. En 1991 se incluye en el Catálogo de Embalses y Humedales de la Comunidad de Madrid, que protege sus 12 hectáreas de superficie más 51 hectáreas más de sotos y encinares de su área de influencia. Continuamos rodeando por el oeste el embalse de Valmayor, que está construido sobre el rio Aulencia, afluente del río Guadarrama. La considerable anchura del valle que forma este río y el suelo de granito en el que se asienta proporcionan el volumen y la impermeabilidad necesarias para que este embalse sea el segundo de la comunidad de Madrid en capacidad de agua almacenable. En la parte suroeste-sur del embalse tenemos que atravesar, en este orden, las urbanizaciones de “La Pizarrera”, “El Paraiso” y “Pino Alto”, todas ellas en el término municipal de Valdemorillo. Poco después de cruzar esta última llegamos a la presa de Aulencia, que se conoce también como “la presa vieja” o “Valmenor”. Se construyó en 1945 para proveer de agua a los municipios de la zona. Treinta años después se inauguró la presa de Valmayor. Aunque el pantano parece limpio, basta con acercarse a su orilla para comprobar que el agua tiene apenas medio metro de profundidad sobre una superficie de fango, toneladas de lodos tóxicos procedentes de la planta potabilizadora que el Canal de Isabel II instaló en el embalse de Valmayor y que durante muchos años estuvo vertiendo estos lodos al cauce del río Aulencia, de forma que quedaban atrapados en el dique de la vieja presa. La Confederación Hidrográfica del Tajo (CHT), organismo del que depende el embalse, advierte así del peligro que esconden los lodos: aguas cenagosas. Si alguien cayera dentro quedaría atrapado por el fango tóxico y no podría salir, por lo tanto hay que tener muchísimo cuidado al visitarlo. Dicen que si te acercas mucho puedes ver las burbujas de gas metano que surgen de sus putrefactas profundidades. No me extraña que lo consideren la perfecta entrada a Mordor. Seguimos la senda de Mordor , que recorre el pequeño cañón que forma el río Aulencia a su paso y que recuerda parajes literarios donde Frodo Bolsón se arrastra con el anillo único para destruirlo en el Monte del Destino. Así llegamos a las ruinas del Molino del Puente caído, donde giramos a la derecha cruzando el río. En su otro margen encontramos los restos del puente que da nombre al molino. Seguimos de frente hasta encontrar el Camino del Canal de Isabel II, que seguimos a mano izquierda hasta llegar a la carretera M-509, muy cerca de Villanueva del Pardillo. Después de cruzarla nos dirigimos por camino al sur, a Villanueva de la Cañada, donde pudimos divisar el castillo que buscábamos en un cerro cercano junto al que, casualmente, el río Aulencia se une al Guadarrama. El Castillo de Aulencia, también conocido como El Castillo de Villafranca, se levanta en el cerro Horcajo, situado en el vértice que forman los ríos Guadarrama y Aulencia dentro del parque Regional del Curso medio del Rio Guadarrama, muy cerca del Centro Europeo de Astronomía Espacial ESAC. Curioso contraste entre el viejo castillo y las modernas antenas de radiofrecuencia del centro espacial. De estilo mudéjar castellano esta fortaleza está construida con ladrillo y mampostería, formando un cuerpo principal de planta cuadrada de unos 25 metros de lado, alrededor del cual se extiende una barbacana exterior. La torre del homenaje tiene más de 20 metros de altura, está adosada a una de las esquinas de la construcción, se extiende sobre la cuarta parte de su planta y levanta varios pisos. La planta baja se divide en dos salas abovedadas, comunicadas entre sí y con entradas al patio de armas. Ocho torres cilíndricas se reparten entre los vértices y los centros de los cuatro muros del castillo, de seis metros de altura y metro y medio de grosor. Fue bombardeado por tropas franquistas durante la Batalla de Brunete en julio de 1937, en plena guerra civil, cuando era utilizado como fortín por una brigada de soldados soviéticos del ejército republicano. Se explica así su estado ruinoso que hace necesaria una intervención inmediata, sobre todo en la base socavada de sus muros perimetrales. Continuamos por la carretera de la Estación de Seguimiento Aeroespacial hasta la urbanización “La Mocha Chica”, todavía en Villanueva de la Cañada, donde recorrimos un bonito parque lineal que nos agradó sobremanera. Justo después llegamos al río Guadarrama. Remontamos su cauce por los senderos que lo acompañan hasta el Puente del Retamar. Disfrutamos durante este tramo del recorrido de bonitos fresnos que crecen con facilidad junto a las riberas de los ríos. Por su especial interés transcribo literalmente el contenido de un cartel que encontramos unos metros después de cruzar el puente: “A partir del reinado de Felipe II las comunicaciones de Madrid con el recién construido Monasterio de San Lorenzo De El Escorial se hicieron prioritarias, al recorrerse constantemente este trayecto en los viajes del Monarca y su Corte, en las llamadas jornadas reales. Cualquier camino que quisiera llegar a la sede escurialense tenía que superar dos obstáculos principales: el paso del Río Guadarrama y la subida desde la cuenca de este río a la rampa serrana en la que se ubica el Monasterio. El paso del Guadarrama se había solucionado con la construcción del hermoso puente llamado de Herrera o de la Parrilla, situado entre Torrelodones y Galapagar, que venía a sustituir al arruinado de Alcanzoria ubicado unos 500 metros por encima de éste. Pero, mientras que el pueblo de Herrera estaba bien colocado para una comitiva procedente del Palacio de EL Pardo, su ubicación resultaba incómoda pues obligaba a dar un buen rodeo cuando los monarcas venían directamente desde Madrid. Por ello a finales del siglo XVII, en 1691, se comenzó la construcción de un puente que atravesaba el vado de Retamar, situado casi en línea recta entre Madrid y El Escorial. Una vez terminado de construir, hacia 1735, los arquitectos de Felipe V acometieron la construcción de un nuevo camino que, por los altos de la Librería, uniera el Retamar con Colmenarejo, desde donde se podía llegar ya sin obstáculos hasta El Escorial. Este camino, llamado del Paredón, es el que vamos a seguir hasta el cruce con el camino de Galapagar.” Y vaya si lo seguimos: un buen desnivel, duras cuestas, caminos con grava en los que patinaban las ruedas traseras al levantarnos sobre las bicis para hacer más fuerza al pedalear……………… sin duda este camino hace honor a su nombre cuando toca subirlo. Al finalizar la tortuosa subida llegamos a Galapagar, lo cruzamos y tomamos un camino que nos condujo de nuevo a la Cañada Real Segoviana para regresar a Villalba sobre las 16:30. Una jornada completa para una de las rutas más divertidas e interesantes que recuerdo. Sin duda Oscar acertó una vez más al proponerla.
Photo

Camino del Paredón

Villalba-Embalse Valdemayor-Mordor-Castillo-Villalba
Refuge

Castillo de Villafranca

Castillo de Villafranca
Lake

Embalse de los Arroyos

Villalba-Embalse Valdemayor-Mordor-Castillo-Villalba
Lake

Presa Vieja

Villalba-Embalse Valdemayor-Mordor-Castillo-Villalba
Bridge

Puente del Retamar

River

Senda-Cañon del Aulencia-Camino de Mordor

Refuge

Villalba

Villalba-Embalse Valdemayor-Mordor-Castillo-Villalba

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