Time  9 hours 58 minutes

Coordinates 3944

Uploaded March 10, 2016

Recorded March 2016

-
-
4,900 f
2,555 f
0
5.1
10
20.58 mi

Viewed 958 times, downloaded 21 times

near Carchelejo, Andalucía (España)

Sensacional ruta en la que recorremos una ancestral vía comunicación intercultural como es el GR-7, sendero europeo de gran recorrido que une Tarifa con el Peloponeso griego. En concreto realizamos la etapa que enlaza Carchelejo con la aldea de Los Rosales (Frailes), lo que nos permite adentrarnos y atravesar el corazón de la Sierra Sur de Jaén en un maravilloso recorrido que otrora fuera muy transitado por peregrinos y lugareños movidos y entregados a la santería que tuvo en esta sierra su cuna y apogeo a finales del siglo XIX y buena parte del XX, siendo Luisico el Santo y el Santo Custodio los máximos exponentes de esta manifestación popular de fe que tan estrechamente unido ha estado tradicionalmente a las duras condiciones de vida que acompañaban a los curtidos habitantes de esta sierra. Este impresionante trayecto nos sorprende continua y gratamente con parajes como la incomparable y salvaje belleza del Barranco de Pitillos; la soledad y el eco del Río Valdearazo en barranco y valle homónimos; la solera y nostalgia serrana que emanan los caseríos dispersos que tapizan Peña Rubia, Los Chozones y Cañadapadilla; y sobre todo el sentirse invadido por la esencia de una hermosa y apacible sierra, lugar donde parezca habitar el olvido pero que conserva muy presente su especial magnetismo en una sucesión de postales visuales y sensitivas que recolecta el caminante en cada recodo de este periplo serrano.
Iniciamos esta ruta en la zona más alta del municipio de Carchelejo, en la Avenida de Sierra Mágina, donde encontraremos un panel indicativo del Sendero Local Homologado SL-A 55. LLANO DE PALOMARES, sendero local que coincide con el Sendero GR-7 en los primeros 3 kms de nuestro recorrido.
Comenzamos subiendo por una viejo camino que perfectamente escalonado y delimitado por una albarrada de piedra seca asciende hacia el norte de forma acusada entre un olivar otorgándonos vistas sobre el casco urbano de Carchelejo así como sobre la Sierra de las Cuevezuelas, el Cerro de Casablanca y el Valle del Guadalbullón.
Nuestro camino vira bruscamente hacia el oeste y confluye en otro camino de mayor entidad que discurre manteniendo el ascenso ente olivos por la ladera sur de Las Canteras. Este antiguo camino era conocido como el Camino de la Cañada de Palomares.
Llegamos a un descansillo donde el camino da vistas en pleno Cierzo del Canto del Pino Rubio al Barranco de la Parrilla y a la Sierra de Cárchel, teniendo frente a nosotros el Cerro de Palomares y la Solana de la Parrilla. Seguimos ascendiendo unos 500 metros más hasta llegar a una meseta adehesada conocida como Las Morillas, donde salimos del término municipal de Carchelejo y entramos en el de Campillo de Arenas.
Atravesamos Las Morillas de forma ya muy cómoda siguiendo el amplio camino que nos conduce a una pista asfaltada, punto éste donde abandonamos el SL-A 55 que se dirige hacia la derecha en busca de los Llanos de Palomares mientras que nosotros seguimos nuestro GR-7, el auténtico protagonista de esta ruta y que continua a la izquierda en dirección sur pasando junto al Cortijo de los Charcones o de los Cárcheles, cabecera del Arroyo de los Lobos, hasta llegar al desvío que abandonando el asfalto nos conduce a la derecha en dirección NO hasta Los Cortijuelos o El Cortijuelo, antiguo cortijo de privilegiado enclave entre el Barranco de la Cañada y el Arroyo de los Cortijuelos que invita a un descanso más prolongado.
Tomamos ahora el sendero que en sus primeros metros se encuentra bastante difuso pero que se define perfectamente cuando nos acercamos y vadeamos el Barranco de la Cañada y que nos sumerge en un bello bosque y sotobosque mediterráneo para llevarnos en un corto ascenso hasta el Collado de la Cañada del Sabinar, iniciando desde aquí un prolongado descenso dando ya vistas al impresionante Barranco de Pitillos con el Cerro homónimo enfrente con un sendero de mampostería que es una verdadera joya, de zigzagueante trazado que supone una auténtica delicia transitar por él regalándonos vertiginosas vistas sobre la Piedra del Palo, las Colas y el Embalse del Quiebrajano, la sensacional y agreste pirámide rocosa que es el Cerro Pitillos, y el magnetismo del abismo del Barranco de Pitillos que hace de caja de resonancia al murmullo del Río Valdearazo que discurre encajonado bajo nosotros y que es el verdadero artífice de esta maravilla natural.
El sendero nos conduce ensimismados ante tanta espectacularidad descendiendo junto a la Cañada del Sabinar y sorprendiéndonos continuamente con improvisados miradores naturales con soberbias panorámicas a cual más bella hasta llegar al mismo cauce del Río Valdearazo que cruzamos por un bello puente colgante en una de sus angosturas sobre unas transparentes pozas donde las truchas suelen verse descubiertas a nuestro paso.
Tras cruzar este río entramos en el término municipal de Valdepeñas de Jaén y tras salir del cauce encontraremos un llano donde a nuestra derecha sigue un sendero cauce abajo en busca de las Colas del Quiebrajano que nosotros obviaremos puesto que el GR-7 continua río arriba hacia el sur por el margen natural izquierdo del río y que tras atravesar el precioso valle que está delimitado entre los impresionantes tajos del Cerro Pitillos y la orilla comienza a ascender y a ganar altura sobre el cauce.
El sendero discurre en tramos por autentica roca pura, habiendo afirmado estos pasos recientemente con cuerdas y escotaduras en la roca que restan peligrosidad a este tramo, sobre todo en condiciones de lluvia. Es imposible no verse embriagados ante tanta belleza orográfica que nos regala el Barranco de Pitillos, repleto de caprichosas formaciones kársticas y erosivas en su verticalidad presidida por la emblemática e imponente Piedra del Palo, donde los Caballos de Ajedrez aparecen en las siluetas que jalonan sus laderas. Un lugar ideal para que fluya la imaginación y para dar rienda suelta a las más gratas sensaciones que nos pueda provocar la magna naturaleza. Un enclave evocador y salvaje que abandonamos físicamente pero de donde probablemente nunca nos vayamos, puesto que es difícil no dejar parte de uno mismo en este recóndito edén.
El sendero desemboca en una amplia pista que seguimos en descenso pasando bajo las ruinas del Cortijo de Pitillos, el Barranco de los Carneros y con la afilada silueta de la Meseta del Cuchillo frente a nosotros y que nos conduce de nuevo al cauce del Río Valdearazo. Tras cruzarlo entramos de nuevo en término municipal de Campillo de Arenas, bifurcándose el camino en dos carriles siguiendo nosotros el GR-7 a la derecha remontando el cauce del río ahora en su margen natural derecho pasando el paraje de Prados Bajos, amplio valle junto al río que contrasta con las angosturas recientemente atravesadas en el Barranco de Pitillos.
Tras cruzar el Arroyo de los Prados llegamos al Cortijo de Prados Bajos, enclavado junto al Río Valdearazo, antiguo vivero forestal hasta no hace muchos años y donde tenemos una buena fuente para poder repostar convenientemente nuestras reservas de agua. Esta fuente fue construida en los años 80 para sustituir a la antigua que estaba situada junto a una enorme noguera hoy desaparecida conocida como Noguera de la Misa, denominada así porque se celebraba bajo su sombra la Eucaristía, sirviendo además como punto de encuentro de las abundantes cortijadas de la zona.
Proseguimos siguiendo el carril que comienza a descender aproximándose de nuevo al discurrir del Río Valdearazo, siguiendo el remonte de su cauce que traemos desde que nos encontramos con él mientras nos introduce en el desfiladero que ha ido tallando con el paso de los milenios dejando al descubierto infinidad de estratos mostrando sus pliegues sinclinales y anticlinales en un precioso sinclinorio que ameniza nuestros pasos siguiendo los meandros que cursa el Valdearazo por este sobrecogedor barranco.
Al otro lado del río podemos contemplar la desembocadura de los arroyos provenientes de Los Barrancos y de Navalayegua, que se unen justo antes de desembocar al Valdearazo. El Arroyo de Navalayegua o del Polvero esconde cauce arriba escondido en su barranco un bosque de tejos único en el sur peninsular al concentrar más de 100 ejemplares en un singular bosque relicto que constituye una de las joyas naturales más preciadas de la Sierra Sur de Jaén.
Seguimos la pista que discurre sumida en el barranco en los que cada curva nos sorprende a modo de balcón natural sobre las profundidades del desfiladero hasta que cuando contemplamos frente a nosotros al otro lado del río la desembocadura del Arroyo del Parral, hemos de prestar atención sobre nosotros puesto que se esconde unos metros por encima la Cueva del Chito, popular resguardo de pastores de la zona que servía a su vez de aprisco.
Más adelante la pista pasa junto a una cascada que habitualmente encontraremos seca pero que en épocas de lluvias abundantes sorprende por su gran vistosidad. A su derecha apreciaremos una curiosa encina con las raíces expuestas a las que se aferra en un increíble ejercicio de supervivencia y desafío a la gravedad.
El barranco poco a poco se va abriendo dando paso a en valle más amplio donde podemos contemplar en la orilla opuesta el Cortijo de Valdearazo, y tras pasar el Barranco de las Parras descubriremos el magnetismo de las ruinas de La Fábrica de la Luz y su privilegiado enclave en la unión del Arroyo del Tercero o de Carboneros y el de los Alamillos, conformando entre ambos en este punto el Río Valdearazo, a los pies de la Loma de los Diablos. En la otra orilla veremos la prominencia del cerrillo del Castillejo, lugar donde en época medieval se ubicaba un torreón que controlaba este ancestral cruce de caminos.
La Fábrica de la Luz es la designación local de la antigua Central Hidroeléctrica de Nuestra Señora de los Angeles, pequeña central construida en 1910 y que estuvo funcionando hasta los años 60. Esta central utiliza el agua fluyente como energía primaria aprovechando las aguas del Arroyo Carboneros que son tomadas en el Salto del Tercero, conducidas durante 700 metros y que tras llegar a la cámara de carga, situada de forma visible sobre el edificio de la central, caían un desnivel de 30 metros con un caudal de 250 l/seg. La potencia instalada era de 75 KVA y el tipo de tensión alterna y trifásica. Estas instalaciones surgen como negocio eléctrico a comienzos del siglo XX al asegurarse sus propietarios la concesión del alumbrado público de los municipios pertinentes. En concreto esa central dependía de Campillo de Arenas, puesto que está situado en el término municipal de este ayuntamiento, llegando a construirse una segunda central en los años 20 en la Puerta de Arenas (Hidroeléctrica Puerta de Arenas).
Este bucólico paraje ha sido inmortalizado por el escritor inglés Michael Jacobs, embajador perpetuo de la Sierra Sur, en su entrañable novela “La Fábrica de la Luz” (Ediciones B, 2010). El eco de sus palabras plasmadas en tan bella obra y su imborrable recuerdo envuelven este enclave que irradia energía telúrica y nostalgia por todos sus recodos.
Continuamos por la pista principal en suave ascenso yendo paralelos al cauce del Arroyo Alamillos pudiendo contemplar al otro lado de éste las ruinas del Cortijo de Valdearacillo, que mantiene su antiguo horno a la vista integrado en la pared. Tras pasar una puerta de la pista (como siempre, hay que dejarla conveniente cerrada tras cruzarla) ésta vadea el impresionante Barranco de Gamellones (o Jamellones), continuando el ascenso ahora algo más pronunciado mientras volvemos la vista atrás y vamos ganando unas vistas preciosas de todo el Barranco de los Alamillos y su continuidad con el Barranco de Valdearazo hasta que llegamos al Cortijo de Alamillos Bajo, bajo los abruptos Tajos de la Bernabela, y cuya construcción original queda prácticamente camuflada entre la nava y el edificio de reciente construcción y junto al que podemos repostar agua en la Fuente-manantial de Alamillos Bajos, también de reciente factura y con una piedra-lavadero integrada en su extremo. Por encima de la fuente veremos un muro de piedra en cuyo extremo derecho podemos apreciar la boca tallada en la piedra de la antigua fuente puesto que este era su ubicación original.
Continuamos ascendiendo por la pista e inmediatamente pasaremos junto al Cortijo de Alamillos Alto, del que su construcción original está prácticamente derruida y en su lugar se ha construido una vivienda y una enorme nave que contrasta desagradablemente con el entorno. Bajo esta nave y junto a un nogal veremos una curiosa alberca redonda y un abrevadero. La pista traza una curva cerrada a la derecha justo al llegar junto al cortijo y aquí debemos abandonarla para introducirnos en la cabecera del barranco que asciende hacia el SO. Tras abandonar la pista nos encontraremos la antigua fuente con alberquilla de los Alamillos Altos, hoy seca, que nos sirve de muestra de lo mucho que nos queda por aprender de lo que es conservación e integración de estos verdaderos monumentos que aunque humildes no dejan de mostrarnos la grandiosidad de nuestro pasado.
El sendero que asciende junto al barranco al principio no es muy ancho pero rápidamente nos da muestras del porte que antiguamente tuvo ganando en anchura y trazando cómodas curvas en su ascenso típicas de los caminos carreteros. Llegaremos al Puerto de los Alamillos donde damos ya vista al Cerro Simplón y a la Nava Alta. Aquí debemos introducirnos en el espeso encinar que vemos a nuestra derecha hacia el oeste siguiendo el bonito aunque algo difuso sendero que nos continúa ascendiendo sumiéndonos en la Cañada de los Hornos donde encontraremos las pendientes más duras del camino. Al llegar a una alambrada el sendero gira a la izquierda pasando junto a un curioso hito de piedra de GR-7 incrustado entre dos troncos de encina para llegar a converger en un camino más evidente que es la Colada de Valdepeñas, que seguimos a la derecha pasando por unas puertas que encontramos cerradas aunque se pasan sin problemas por el lado y que dan continuidad al camino hacia el Puerto del Roblecillo, donde entramos de nuevo en el término municipal de Valdepeñas de Jaén, término por el discurrirá el GR-7 los próximos 10 kms hasta llegar al Portillo del Espinar.
Una vez nos situamos en el Puerto del Roblecillo las vistas se incrementan exponencialmente. Si echamos la vista atrás nos sorprenderá la incursión de Sierra Nevada, Sierra Arana y Sierra Mágina en las vistas que traíamos hasta ahora en la ascensión donde dominaban el paisaje las alturas de Cerro Quemado y La Marceral y el Valle de Alamillos. Hacia el sur tenemos la inmediata y apacible cuerda de Peña Rubia, que se erige frente a nosotros. Al fondo contemplamos el Cerro de la Cruz y tras él Ventisqueros, sobre el que asoma tímidamente la antena de La Pandera. Hacia el oeste se nos pierde la vista en la inmensidad del verdadero y poco conocido corazón de la Sierra Sur, con su ondulado relieve donde praderas, manchas de encinar y blancos cortijos salpican el paisaje y donde La Fresnedilla, la Cuerda de la Ventana (erróneamente denominada Cerro del Hoyo por el IGN), el Cerro Agudillo, el Cerro del Monte de las Animas, La Boleta, el Cerro Postero o el Cerro de Hoya Amarguilla muestran sus referencias en el horizonte. Hacia el sur se erige el imponente Paredón con su cuerda repleta de aerogeneradores.
Comenzamos el descenso con rumbo oeste siguiendo el sendero que en este tramo se encuentra bastante difuso y cubierto de pasto lo que agradecen sobremanera nuestros ya algo maltrechos pies. El sendero pasa junto a hermosos quejigos y nos muestra desde la altura unas preciosas vistas del Cortijo de Peña Rubia a los pies del cerro homónimo. La bajada se vuelve más acusada en su último tramo hasta confluir con el carril de acceso al mencionado cortijo.
Seguimos ahora el carril manteniendo el rumbo oeste en un cómodo sube y baja recorriendo la falda norte del Paredón atravesando un paisaje adehesado donde el bosque mediterráneo y los prados se intercalan en las cañadas que discurren hacia el norte en busca del Barranco del Tercero. Atravesamos las ruinas de los cortijo de los Chozones, junto al carril se encuentra el Cortijo de Vilango y unos metros más abajo el Cortijo de la Bota, en el paraje tal vez más bucólico de esta zona, cuyas ruinas denotan la irreversible desventura de su historia. Sobre el carril encontramos la Fuente del Dornajo, donde el agua brota y surge entre las piedras y es recogida por una vieja alberca. Tras la fuente y bajo el carril veremos las ruinas del Cortijo de Tres Panes, otro de los cortijos que constituyen Los Chozones, bajo el cual se encuentra la Fuente de los Chozones Poco después llegaremos al Puerto Vinateros.
En el Puerto Vinateros, cruce de caminos, el GR-7 se dirige hacia el sur (hacia el norte descenderíamos al Cortijo de la Fresnadilla por la Cuesta de la Burra y el camino que se dirige hacia el oeste nos conduciría al Cortijo de Covaterriza), descendiendo por la ladera oeste del Paredón. Pasaremos junto al Cortijo de Fuentenueva o del Custo, tras el cual encontramos bajo el camino una fuente de piedra con 4 pilas. Se trata de Fuente Nueva, preciosa fuente que nombra el paraje y cuya agua ha sido tradicionalmente muy valorada por los lugareños.
Seguimos el descenso donde podemos apreciar las ruinas de los otros cortijos de Fuentenueva encaramados en lo alto del cerro que domina la cabecera de la Cañada Padilla o Cañadapadilla, que contemplamos bajo nosotros y a cuyo curso llegamos descendiendo por la pista que llevamos, vadeándola por la zona donde pasa de venir encajonada a abrirse en un amplio valle. En frente nuestra hacia el sur podemos observar el Cerro de la Maleza, con su frondoso bosque de encinas, uno de los más auténticos y mejor conservados de la provincia.
Nuestro camino continua por el margen natural derecho de la cañada pasando junto a las ruinas de la Cortijada de Cañadapadilla Baja (Cañadapadilla Alta queda en la misma cañada pero más arriba de donde hemos confluido en ella). La cañada se abre más aún bajo el camino conformando lo que antes era un terreno de siembra y labranza conocido como La Vega. En este punto el camino abandona la cañada que prosigue el descenso buscando El Molino y el Arroyo de Puerta Alta para formar el Río del Engarbo mientras nosotros ascendemos brevemente para pasar junto a la entrada de Cerezo Gordo, cortijada en cuya parte más alta, en el Cerrillo del Olivo tenía su vivienda el precursor de la santería de la Sierra Sur, Luis Aceituno Valdivia, más conocido como Luisico el Santo o el Santo Luisico, y que a finales del siglo XIX y comienzos del XX visitaba en su cortijo a personas provenientes de toda la comarca en busca de su sanación basada en la imposición de manos y dando al enfermo papel de fumar a modo de píldora. Cuenta la tradición que su “gracia” o poder sanador pasó tras su muerte en 1912 a un niño de la Hoya del Salobral llamado Custodio Pérez Aranda, que pasaba mucho tiempo junto a él y que con los años pasó a ser conocido como el Santo Custodio, la máxima expresión de esta tradición popular tan arraigada en la Sierra Sur como es la santería.
Dejamos atrás Cerezo Gordo y tras pasar un barranquillo y ascender brevemente damos vista al Arroyo de Puerta Alta al que descendemos siguiendo la pista que comienza a transitar ahora junto a él. Llegamos a la confluencia del Arroyo de los Cierzos con el de Puerta Alta tras el cual encontramos por encima de nosotros el Cortijo de Rigüelos sobre un cerrete que marca el inicio de un ascenso mantenido junto al arroyo de algo más de 2 kms y que tras pasar junto al desvío que conduce al Cortijo de Cuevalayedra y que nosotros obviamos, nos conduce finalmente tras subir la Cuestecilla Blanca hasta llegar al Portillo del Espinar o Mojón de los Términos donde encontramos una pequeña ermita. Hacia el este veremos el Cortijo del Espinar y al frente hacia el sur la Cañada Alcalá. Nosotros iniciamos el descenso por la carretera que se dirige hacia el oeste ya en el término municipal de Frailes y que nos conduce en unos 300 metros a la aldea de Los Rosales, punto final de este maravilloso periplo por las entrañas de la Sierra Sur de Jaén.
Waypoint

ARROYO DE PUERTA ALTA

Waypoint

BARRANCO DE GAMELLONES

Waypoint

BARRANCO DE LAS PARRAS

Waypoint

BARRANCO DE PITILLOS

Waypoint

BARRANCO DE VALDEARAZO

Waypoint

CAMINO DE LA CAÑADA DE PALOMARES

Waypoint

CARCHELEJO

Waypoint

CASCADA ESTACIONAL

Waypoint

CAÑADA DE LOS HORNOS

Waypoint

CAÑADA DEL SABINAR

Waypoint

CAÑADA PADILLA

Waypoint

CEREZO GORDO

Waypoint

CIERZO DEL CANTO DEL PINO RUBIO

Waypoint

CORTIJADA DE CAÑADAPADILLA

Waypoint

CORTIJO DE ALAMILLOS ALTO

Waypoint

CORTIJO DE FUENTE NUEVA

Waypoint

CORTIJO DE LOS CHARCONES O DE LOS CARCHELES

Waypoint

CORTIJO DE PEÑA RUBIA

Waypoint

CORTIJO DE RIGÜELOS

Waypoint

CORTIJO DE VALDEARACILLO

Waypoint

CORTIJO DE VALDEARAZO

Waypoint

CORTIJO DE FUENTENUEVA O DEL CUSTO

Waypoint

CORTIJO DEL ESPINAR

Waypoint

CORTIJOS DE LOS CHOZONES

Waypoint

CUEVA DEL CHITO

Waypoint

FUENTE DE ALAMILLOS ALTO

Waypoint

FUENTE NUEVA

Waypoint

FUENTE Y CORTIJO DE ALAMILLOS BAJO

Waypoint

FUENTE Y CORTIJO DE PRADOS BAJOS

Waypoint

LA FABRICA DE LA LUZ

Waypoint

LA VEGA

Waypoint

LAS MORILLAS

Waypoint

LOS CORTIJUELOS

Waypoint

LOS ROSALES

Waypoint

FUENTE DEL DORNAJO

Waypoint

PIEDRA DEL PALO

Waypoint

PORTILLO DEL ESPINAR - MOJÓN DE LOS TÉRMINOS

Waypoint

PUENTE DEL BARRANCO DE PITILLOS

Waypoint

PUERTO ALAMILLOS

Waypoint

PUERTO DE LA CAÑADA DEL SABINAR

Waypoint

PUERTO DEL ROBLECILLO

Waypoint

PUERTO VINATEROS

Waypoint

RIO VALDEARAZO

Waypoint

TAJOS DE LA BERNABELA

3 comments

  • Photo of LOKO BOLDON

    LOKO BOLDON Oct 2, 2016

    BUENAS NOCHES PODRIA INDICARME EN KE KM ESTA LA BARANDILLA CON LOS ESCALONES EN LA PIEDRA.NO ME SUENA POR EL TRACK DE LA RUTA.GRACIAS YU SALUDOS

  • Photo of PJCastro

    PJCastro Oct 3, 2016

    Hola. Los escalones tallados en la piedra se encuentran exactamente en el Km 10, en el Barranco de Pitillos. Saludos!!!

  • Photo of LOKO BOLDON

    LOKO BOLDON Oct 3, 2016

    OK MUCHAS GRACIAS.....DEBER SER NUEVO....

You can or this trail