Time  7 hours 21 minutes

Coordinates 3248

Uploaded October 29, 2017

Recorded October 2017

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near Puerto de Cotos, Castilla y León (España)

CABEZAS DE HIERRO (2.381 m), desde el puerto de Navacerrada.

Subida a la segunda montaña más alta de la Comunidad de Madrid, Cabeza de Hierro [con dos cumbres hermanas, la Menor (2.376 m) y la Mayor (2.381 m)], tan sólo superada en altura por Peñalara (2.428 m) y su cima subsidiaria Risco de los Claveles (2.388 m). Salida desde el puerto de Navacerrada (1.858 m).

Se trata de una ruta generosa en esfuerzo, que acumula 18 kilómetros en las piernas y un desnivel de casi 1.000 metros, pasando por tres cumbres de la célebre Cuerda Larga madrileña: la mencionada Cabeza de Hierro más el Alto de Guarramillas o Bola del Mundo (2.258 m) y el Cerro de Valdemartín (2.282 m).

POR EL SENDERO PR-17
La subida a la Bola del Mundo -e inicio de ruta- se realiza por el sendero PR-17, que surge a espaldas del hotel Posadoiro, en el puerto de Navacerrada, y faldea en suave pendiente la cara este de la montaña (110 metros de subida en 1,2 kilómetros), hasta alcanzar la parte norte de la cuerda de las Cabrillas, que tomaremos girando bruscamente a nuestra izquierda. Las vistas ya merecen la pena: a nuestra derecha, muy cerca, el Risco de los Emburriaderos, y más allá, la población de Cercedilla. A nuestras espaldas, Siete Picos. Y de frente, la cara este de La Maliciosa y sus riscos (en este último caso, con peor visibilidad, pues el sol saliente deslumbra al caminante).

CUERDA DE LAS CABRILLAS
Una vez en el cordal de las Cabrillas, toca un tramo bastante empinado: se salvan otros 100 metros de desnivel en 470 metros de distancia, hasta dar con la pista de asfalto que conduce a la cima alomada de la Bola del Mundo, con sus antenas rojiblancas setenteras que recuerdan a escenarios de película tipo agente 007, y que rodeamos a derecha.

El geodésico del Alto de Guarramillas (1.20 horas), como siempre, transitado: con ciclistas, excursionistas y personas descansando en sus praderas, algunas recostadas mientras disfrutan del sol otoñal mirando al sur en un día completamente despejado y con una temperatura más que aceptable para finales de octubre.

VENTISQUERO DE LA CONDESA
Se enfila ahora por el PR-11 hacia el Cerro de Valdemartín, dejando a nuestros pies, y a la derecha (sur), la hermosa vaguada del Ventisquero de la Condesa, nacimiento del río Manzanares. A la izquierda (norte), se despliegan las pistas de esquí de Valdesquí, que trepan por el circo de las Guarramillas (que sigue siendo hermoso a pesar de telesillas y demás mamotretos invernales); un poco más lejos, la cara suroeste de Peñalara, con todo el valle del Lozoya desplegándose en el horizonte. Y en frente, el Cerro de Valdemartín, nuestro próximo objetivo: redondez amarillenta por la ausencia de lluvias.

Tras superar unos pequeños riscos, se llega al collado de Guarramillas (2.160 m y 1.40 h). 120 metros más arriba, nos espera el cerro, al que se llega tras una subida algo exigente, pero escueta, de 20 minutos (dos horas de caminata ya). Las vistas, en todo momento, espectaculares. Sin duda, estamos ante una de las rutas más intensas de la sierra madrileña.

LA PRIMERA VISTA DE CABEZAS
Alcanzado Valdemartín, se tiene la primera e impactante panorámica de Cabezas de Hierro, la Menor en primer plano y detrás la Mayor, que se completa con una estupenda vista del flanco oeste de La Pedriza, donde despunta su emblemático Yelmo, y con el embalse de Santillana o Manzanares El Real plateando el horizonte en la lejanía. Simplemente llegar a este mirador justifica la marcha. En este punto, breve descanso para reponer fuerzas.

El descenso al collado de Valdemartín, situado a 2.153 m, se completa en 20 minutos (2.30 h de trayecto). Disfrutamos, de nuevo, de otra vaguada a nuestra derecha, paralela a la del Ventisquero de la Condesa, y en la que brota el arroyo de Valdemartín. A la izquierda seguimos divisando la respetable silueta de Peñalara.

HIERRO MENOR
Parece que Cabeza de Hierro Menor está cerca, pero la vista engaña. Sí, la distancia en línea recta es 1,2 kilómetros, pero como toca salvar más de 200 metros de desnivel, la marcha se ralentiza. Para acceder a la cumbre, ésta se puede encarar de frente, a las bravas, o bordear por la derecha el peñasco (dejándolo siempre a nuestra izquierda), siguiendo los hitos del PR 11, opción elegida.

Una vez situados en la cara sur del peñón cimero, la trepada se hace mucho más asequible: apenas en un minuto y sin apenas dificultad. En la cima no hay geodésico. Y la panorámica, de nuevo, soberbia. Llevamos 3.15 horas de marcha: desde el collado de Valdemartín hasta Cabeza de Hierro Menor hemos tardado 45 minutos.

Para la bajada, existen varias opciones: regresar por donde se ha subido (quizá la más sencilla), seguir de frente (este) en la que será probablemente la alternativa más abrupta o enfilar por una pequeña canal de unos 20 metros de altura que surge a nuestra derecha (sur) según avanzamos 30 metros hacia Cabeza de Hierro Mayor. Optamos por esta última vía, que requiere descender con cuidado. Conviene permanecer atentos a posibles resbalones, pues es tramo de piedras sueltas.

Estamos, sin duda, ante la parte técnicamente más complicada del recorrido, pues un vez abandonamos la cima Menor nos topamos con un canchal que hay que sortear como buenamente se pueda, tratando de seguir los hitos del PR 11, no siempre visibles y que perdemos y reencontramos constantemente. No será mucho tiempo, unos 5-10 minutos. Se trata de un tramo fácil para quien tenga experiencia montañera, pero que se puede atragantar ligeramente a quien menos curtido esté en la materia. En cualquier caso, asequible.

CIMA
Sorteado el canchal, se llanea brevemente por el collado (2.328 m) que separa ambas cumbres hermanas, distanciadas en medio kilómetro. Alcanzar Cabeza de Hierro Mayor no tiene ya ningún misterio. Su geodésico, al que llegamos tras 3.50 horas (siempre con paradas), se asoma al frondoso valle de Lozoya, en perspectiva maravillosa, y con el embalse de Pinilla en la lejanía.

Un buen lugar para el almuerzo son las pequeñas praderas (si se pueden llamar así) que surgen en la antecima sureña (zona alomada), a la orilla del sendero por donde continúa la Cuerda Larga, que se pierde dirección a las cumbres de Navahondilla (2.234 m) y Asómate de Hoyos (2.242 m) por la Loma de Pandasco.

El camino de regreso se realiza por donde hemos venido. Pero en lugar de subir a Cabeza de Hierro Menor, ésta se bordea por la izquierda, atravesando el canchal por su zona baja, un poco más cómoda que la transitada en la ida.

LA LUZ DEL ATARDECER
Como estamos en horario de invierno ya (29 de octubre de 2017), la luz con la que el sol ilumina la cara oeste de las montañas es espectacular a partir de las 16.00 (el sol se pone a las 18.15). Ideal para quien guste de la fotografía. Si por la mañana nos impedía ver con claridad La Pedriza o el embalse de Santillana, ahora nos regala una iluminación fabulosa cada vez que nos damos la vuelta (porque, eso sí, el sol lo tenemos de frente).

Tras algo más de siete horas de caminata (incluidas paradas), completamos una de las rutas más recomendables y hermosas de la sierra de Guadarrama.
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Panorámica

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Bola Bar

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Bola del Mundo (1.20 h)

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Collado de Guarramillas (1.40 h)

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Cerro de Valdemartín (2 h)

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Collado de Valdemartín (2.30 h)

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Cabeza de Hierro Menor (3.15 h y 2.376 m)

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Cabeza de Hierro Mayor (2.281 m y 3.50 h)

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