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Coordinates 877

Uploaded October 18, 2012

Recorded May 2007

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near Monachil, Andalucía (España)

Desde Monachil a Pradollano en ascensión

ATENCIÓN A LA DIFICULTAD TÉCNICA
Conviene aclarar que el sendero que he llamado “solana de los Vaqueros”, que sube desde la central eléctrica de la Vega (en activo y cerrada al público, a pesar de que los mapas indican “abandonada”), tiene dos puntos deteriorados por la erosión en los que hay que extremar las precauciones. Se debe valorar si darse la vuelta en ese momento para quien no esté acostumbrado a senderos de montaña. En algún momento se estrecha el sendero, con grandes pendientes (pasos aéreos), aunque en su mayor parte es un sendero de lujo con refuerzos de piedra que atraviesa los escarpados al pie de los tajos impresionantes del Cerrajón.

En el final, cerca de Prado Llano no encontramos sendero y se complicaba el terreno, por lo que optamos por subir por la carretera.

DESCRIPCIÓN DE LA RUTA

Se ha hecho esta ruta en el sentido inverso de la descripción de esta web
http://www.monachil.es/index.php/senderismo

Pradollano
Comenzamos nuestra ruta en la Fuente del Mirlo en Pradollano, para tomar el carril del circuito de esquí de fondo de Prado Redondo, que desciende junto al curso del valle.
Estamos a una altitud de 2100 metros (aproximadamente). Esto supone unas condiciones de vida muy duras, siendo las temperaturas en verano muy elevadas, pudiendo llegar a los 40ºC, mientras que en invierno el frío es extremo, por debajo de los 0ºC.
Para poderse desarrollar en estas condiciones, las plantas presentan hojas aciculares o escamosas, con porte almohadillado, que hará que soporten mejor el peso de la nieve y la escasez de agua. Ésta no se encuentra fácilmente disponible, bien retenida en forma de hielo a bajas temperaturas, o en forma de vapor de agua debido al calor.
Nos encontramos con una vegetación formada por sabinas (Juniperus sabina), piornos (genista baetica), enebros (Juniperus nana), cojín de pastor (Arenaria pungens), piorno de crucecitas (Vella spinosa), rompebarrigas (Festuca indigesta), astrágalo, zahareña, tomillo de la Sierra (Thymus serpylloides)... y pinos procedentes de repoblación, sobre todo Pinus pinaster.

Prado Redondo
En esta zona, aún podemos observar los restos de alguno de los cortijos modestos, construidos con lajas y con techo de paja de centeno. Fueron utilizados por agricultores y pastores, que los ocupaban cuando se retiraban las nieves. Éstos no tenían ventanas y estaban divididos en dos estancias. La primera, que era donde se sentaban alrededor de una lumbre practicada en un agujero en el suelo, para cocinar, calentarse..., y una segunda para dormir.
Todas estas tierras (incluido Pradollano) eran cultivadas tanto de secano como de regadío, proporcionando las famosas patatas de Sierra Nevada, las llamadas de "copo de nieve". Para su conservación se enterraban en unos hoyos tapizados con pizarra y cubiertas con paja de centeno, palos y tierra, en los cuales podían resistir todo un año. Aún se pueden observar tanto los hoyos como la era de Prado Redondo.

Prados del Aire
Seguimos el sendero y cruzamos el barranco de Valdeinfierno y Manuel Casas, para llegar a una bifurcación. Tomamos hacia la derecha, camino que baja zigzagueando en dirección al robledal. En la ladera de enfrente, podemos observar los Prados del Aire, en los que a mediados del siglo XX, se situaba una mina para la extracción de serpentina.
A lo largo de este sendero tenemos la oportunidad de obsevar la presencia de agracejos (Berberis hispánica), quejigos (Quercus fagínea), encinas (Quercus rotundifolia), endrinos, heléboros, majoletos, rosales silvestres...

Robledal
Este robledal pertenece a la Dehesa de San Jerónimo, en la cual se encuentra el cortijo que lleva su mismo nombre. Aquí se alojaron científicos ilustres a lo largo del s. XIX, como Edmond Boissier o Moritz Willkomm, atraídos por el interés botánico de Sierra Nevada.
Estas tierras eran ampliamente cultivadas de centeno, trigo, patatas y garbanzos, por los monachileños que subían en verano y en las cuales, llegaron a pastar hasta 6000 cabezas de ganado caprino, bovino y mular. Actualmente, aún se conservan restos de los cortijos, que fueron utilizados hasta los años 60.
En cuanto a la flora se refiere, el elemento principal de esta formación es el roble melojo (Quercus pyrenaica), el cual aparece acompañado de áceres ( Acer opalus subsp. granatense ), tejos (Taxus baccata), cerezos (Prunus avium), rascaviejas (Adenocarpus decorticans), quejigos (Quercus fagínea)...
Esta población es un reducto de un pasado en el que los robles ocuparon una mayor extensión en Sierra Nevada, debido a la actual disminución de la humedad.

Central eléctrica de Diéchar
Al salir del robledal, continuamos por el carril que nos llevará a la central elétrica de Diéchar, construida en 1919. Antes de llegar al primer cruce de caminos, encontraremos un manantial a nuestra izquierda, con el que podremos reparar nuestra sed. Tomamos el carril de la derecha, para lo cual, debemos pasar un vallado que limita el parque, a través de una puerta de madera, que dejaremos siempre cerrada. Este camino nos llevará hasta la central. A partir de aquí, abandonamos el carril para continuar nuestra ruta a través de sendero.

Central eléctrica de la Vega
Nos adentramos en un impresionante cañón, menos conocido que el de los Cahorros, pero de similar belleza. Discurriendo entre grandes desniveles, al pie del Cerro de los Poyos y del Tajo de la Campana, hasta llegar a nuestra segunda central.
En el camino nos encontraremos con encina (Quercus rotundifolia), sustituida en ocasiones por un coscojar (Quercus coccifera) con chaparras y majoletos (Crataegus monogynia) y retama ( Retama sphaerocarpa ).

Fuente Las Chorreras
Antes de llegar a las Azuelas, pasaremos junto a la Fuente de las Chorreras, marcada por una señal y cuyo manantial se encuentra a unos metros por encima de ella. Aquí podremos sentarnos a descansar bajo una sombra al pie de la fuente (potable) y junto al río.

Las Azuelas
El paraje de las Azuelas es también conocido como Cerro de las Uvas, por las muchas viñas que antaño hubo. Aquí existe un pequeño puente colgante, así como una caseta perteneciente a la conducción de agua potable para el abastecimiento de la mancomunidad Río Monachil. Al pie de ésta, hay una pequeña fuente de la que podemos beber. Esta es una zona ideal para descansar, sobre todo cuando se va en grupo, así en fin de semana es fácil encontrarnos con mas personas.

Vereda del cañón
Este sendero discurre por la base del cañón de Los Cahorros, entre paredes calizas de más de treinta metros de altitud, que están modeladas por el paso del agua, en un tiempo subterránea, y que aún podemos observar al adentrarnos en el túnel de las Palomas. Aquí podemos disfrutar de la presencia de numerosas aves, entre otras, la Chova Piquirroja (Pyrrhocorax pyrrhocorax). Existen algunos tramos que presentan una pequeña dificultad, al inclinarse las paredes sobre la vereda y tener que pasar agachados.

Puentes colgantes
Al salir de la parte mas angosta del cañón, nos encontraremos con un puente colgante de 63 metros de largo, construido a principios del siglo XX. Éste cruza el río sobre una cascada, hoy de hormigón, que sirvió de presa para el canal de una central eléctrica.
Continuamos nuestra ruta por un camino de escaleras y barandas muy bien marcado, en el que atravesaremos otros puentes de menor longitud. El camino es muy cómodo y de una especial belleza, siendo ésta la mejor de las despedidas para nuestra ruta.

Central Eléctrica de Tranvías
Para finalizar, tras atravesar una zona de huertos con cerezos e higueras, llegamos a nuestra última central, la de Tranvías, llamada así por suministrar electricidad a este transporte ecológico, hoy tristemente desaparecido, y que desde 1991 es propiedad del Ayuntamiento de Monachil.

MÁS SOBRE LOS CAHORROS
http://waste.ideal.es/loscahorros.htm

Los Cahorros, el desfiladero del río Monachil, Sierra Nevada
Entre collados, barranqueras y cortados, muy cerca de la ciudad de Granada, Sierra Nevada esconde parajes realmente sugestivos.
Por Juan Enrique Gómez y Merche S. Calle
El río Monachil, que nace en las altas cumbres, en el barranco de Cauchiles, a 3.000 metros de altitud, donde forma borreguiles de alta montaña. Baja por debajo de al estación de esquí y el barranco de San Jerónimo, formando barranqueras y, en algunos puntos, enormes cortados, bajo los que discurre, rápida, el agua de alta montaña. Junto a la localidad de Monachil, se encuentra un paraje denominado Los Cahorros. Es un espacio preparado para el paseo, de fácil recorrido, y que además se ha convertido en una de las mejores escuelas de escalada de España
Una serie de senderos, con barandas, escaleras y puentes colgantes, se adentran en el corazón de este paraje donde abunda la vegetación de ribera y el matorral propio de tajos y cortados, en los que anidan las grajillas, y aves rapaces de pequeño porte. Es una ruta especialmente diseñada para las familias y quienes quieren disfrutar de una jornada en la naturaleza, junto al agua.

Es un espacio cargado de biodiversidad, donde las especies asociadas a los cursos de agua de montaña encuentran un hábitat perfecto, que además está muy cerca de cultivos y una población, lo que favorece la existencia de comida para aves y pequeños mamíferos. La vegetación es la propia de ribera, con la presencia especial de Almez, que es muy difícil de encontrar en estado natural, no plantado por el hombre.
¿Cómo llegar? - Coordenadas para navegadores al aparcamiento: N37º07'47.69 - W3º31'49.71
Está en la carretera que une la localidad de Monachil con El Purche, a unos doscientos metros de la salida de Monachil en dirección sierra Nevada, hay un espacio de aparcamiento y, unos metros antes, un carril a la derecha para quienes se atrevan a meter el coche por un carril donde sólo cabe un vehículo y que, generalmente, se encuentra en mal estado. El carril termina en un restaurante, junto al que hay unas huertas con un camino a la derecha que va hacia unos olivos. En esos olivos encontramos una cuesta de arena gris que asciende hacia Los Cahorros Altos, y otro camino a la derecha. Tomamos este último y allí se inicia el recorrido que nos lleva, junto a una acequia, y hasta un primer puente colgante que termina en unas escaleras que ascienden, poco a poco, sobre los cortados.
Un segundo puente colgante sobre el río, nos lleva hacia la otra vertiente, hacia Los Cahorros Altos y hasta un tercer puente, el más largo, que accede a las zonas más altas y a las paredes para escalada. Este puente da paso a la zona donde se encuentra la cueva de las palomas y un paseo por la zona más estrecha de los cañones de Los Cahorros
La vuelta, una vez que se pasa de nuevo el puente colgante más largo, se puede hacer por el camino de la derecha, que asciende, por un camino no demasiado difícil, hasta los Cahorros Altos, y bajará hacia los olivos del inicio del recorrido.


GEOLOGÍA. GEORRECURSOS INVENTARIADOS

Cahorros de Monachil

Cañón estrecho de paredes verticales excavado en dolomías del Triásico superior alpujárride. En el punto más estrecho del mismo los grandes bloques desprendidos del desfiladero quedan encajados en las paredes y forman una pseudocueva conocida como "La Cueva de las Palomas". El control tectónico del desfiladero es evidente ya que sigue líneas de fallas muy marcadas E-W y N-S. En las dolomías triásicas se identifican restos fósiles de serpúlidos rodeados por costras microbianas (estromatolitos).Encima de las dolomías existe un pequeño "ïsleo" de micaesquistos alpujárrides, resto de un antiguo manto de corrimiento.

Arrecife Tortoniense de Monachil

Abanico deltaico progradante del Tortoniense superior, colonizado localmente por arrecifes de coral. Geometrías de detalle complejas en las construcciones arrecifales resultado de la interferencia entre los procesos de crecimiento del arrecife y lasincursiones terrígenas (avalanchas destructivas) del abanico. Secuencia vertical granocreciente con limos/arenas del abanico externo en la base, alternancias de arenas y conglomerados, representativas del abanico medio, en la zona intermedia del corte y conglomerados masivos de grandes bloques, representativos del abanico interno, a techo. Los arrecifes se intercalan entre sedimentos de la parte alta del abanico medio. Los corales que aparecen son fundamentalmente Porites y Tarbellastraea. Localmente se desarrollan pequeños taludes arrecifales por delante de las construcciones constituidos por carbonatos bioclásticos.

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